jueves, 12 de mayo de 2016

LA TROVADORA

Érase una vez una crisálida, que escondía la más bella de las mariposas; la que nunca envidiaría los colores de las alas de sus compañeras, la que nunca odiaría ver volar sobre el arcoiris, a una amiga o enemiga.
Érase una vez una mariposa,  que antes de nacer se convirtió en oruga, pués su ser no se metamorfoseó en su hora y la falta de aire la dejo sin alas y sin colores alegres para mimetizarla.
Érase una vez una trovadora, que quería ayudar a la oruga. Se propuso crear alas de palabras contadas, para que pudieran hacer volar el alma de la susodicha intransformada.
Sería la magia de un cuento de hadas, quien llevaría por el mundo entero, miles de canciones cantadas; para crear alas en las almas de las que ya, no serían orugas enfermadas, sino mariposas con alas camufladas, transparentes, como la verdad de las palabras de este cuento que se narra.
Marisol Andrade.
           
     

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